Hay toda una tradición en las grandes ciudades de salir a tomar algo después del trabajo. En especial en los barrios dedicados a las oficinas y tramites bancarios. En Buenos Aires, la zona por excelencia es el Microcentro, más pomposamente llamado downtown o Nuevo Bajo, donde se reúne la mayor parte de la ebullición laboral. Sin embargo, más allá de los bares de la calle Reconquista (como el Kilkenny), más algunos buenos de la calle San Martín (Dadá, Filo), algún descolgado (Le Bar) y buenas barras de hotel (como el Plaza), no hay tantas opciones para los que gustan de un cóctel para cortar el día luego de una jornada de trabajo. El trago, entre las 18 y las 20hs, sirve para cambiar las sensaciones del cuerpo, relajarse, pensar y dibujar el futuro inmediato de la noche. Es, también, un buen aperitivo para la cena. Al hacer una ruta posible de bares y barras de Buenos Aires, varias veces te recomendamos Chabrés, pero nunca nos habíamos detenido especialmente en este reducto de la calle Maipú. Y no queríamos que termine el año sin hacerlo. Pero para hablar de Chabrés, hay que empezar por el hombre que le puso su apellido al lugar.
Un lugar con nombre y apellido Oscar Chabrés trabajó durante 20 años en el Hotel Claridge, pasando los últimos años exclusivamente en la barra y formándose con Eugenio Gallo, uno de los barman clásicos más importantes de la coctelería argentina. Dejó esa barra que solían visitar bartenders y amantes de los cócteles de todas las edades, y ocupó un pequeño local en la calle Maipú. Allí, encerrado en una barra con forma de herradura, en un local plagado de carteles con frases populares, imágenes de bebidas y fotos de publicidades, algo rústico y con solo 26 lugares en la barra y dos mini mesitas, despliega su amor y talento por la coctelería. Luego de algunas dudas, Oscar le puso su apellido a su bar y nada ha sido más acertado. Él es el protagonista absoluto, anfitrión de vecinos, trabajadores de la zona y gastronómicos que gustan de acercarse para que les prepare un trago y charlar, luego del trabajo o cuando la noche ya está instalada sobre la ciudad. El lugar se puede visitar desde la mañana y tiene una propuesta para cada momento. Al mediodía hay un menú ejecutivo con propuestas económicas (entre $25 y $30) y desde la tarde se preparan minutas y picadas. Hasta bien entrada la noche se puede comer, algo que los bebedores noctámbulos y los gastronómicos que salen hambrientos de su trabajo agradecen. Pero los grandes protagonistas del lugar son los cócteles. Y la carta tiene una larga lista de opciones para elegir, empezando por las creaciones de Oscar: Crimax (ron añejo, vermouth blanco, Cointreau y Angostura Bitters, $25), Camila (pisco, licor de mango, Champagne, Frutilla, ananá y azúcar, $25), Caribbean Sun (vodka, lima, mango y Cointreau, $25), Pr (whisky, Dubonnet, Grand Marnier, Angostura Bitters, $25), Brando (whisky, amaretto, licor de cacao, crema de leche, azúcar y canela, $22) y Porteño (Hesperidina, Gancia y Pineral). Entre los clásicos están algunos no tan fáciles de conseguir en otras barras como el White Lady, el Fino Martini, el Gin Fizz, el Bronx, el Salty-Dog, Old Pal o el Lord George. A la vieja usanza, los cócteles se sirven con ingredientes. También hay una buena selección de whiskies, cervezas nacionales (en porrón y también de litro) e importadas (Leffe, Staropramen, Grolsch, Corona). El lugar, está claro, no es un ejemplo de modernidad ni de músicas revolucionarias. No es para ir en grupo en son de joda o de levante. Tampoco para conseguir mesas redondas donde charlar. Allí, uno se ubica en la barra, junto a un par de extranjeros que siempre los hay, algún solitario bebiendo un café o un scotch, un par de personas jóvenes y un par de personas de más edad. Porque lo que reúne en Chabrés es una energía única, una personalidad muy especial. Que se traduce en un cóctel. A eso se va, y eso se encuentra. Oscar Chabrés es uno de los barmen más reconocidos y queridos entre sus pares. Un eslabón entre los grandes maestros y las nuevas generaciones de profesionales. Y, más que nada, un anfitrión cálido, atento y generoso. Los que han estado en su barra saben de él. Los que no, están invitados a conocerlo.
Bar Chabrés Maipú 530, tel.: 3422-1542 Abierto de lunes a viernes de 7:30 a 5 Sábado de 20 a 5.
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