Si sos amante de las buenas fotografías, estás de suerte: cada vez más espacios de Buenos Aires dedican sus paredes a este arte. Esta semana, te recomendamos cuatro muestras que deberías conocer. Sebastián Israelit, Vanesa Tapertte, Axel Indik y Cruz Mendizábal. |
Vanesa Tapertte
En la galería de arte que posee el restaurante Te Mataré Ramírez de Palermo (en Gorriti 5054), Vanesa deambula entre colores sensuales y detalles masculinos, con imágenes eminentemente urbanas. Una estética algo cruda, en la base de su poder. Curada por Alejandra Tejeira y Mirta Spósito, este trabajo forma parte de lo que la fotógrafa presentó y con el que ganó el concurso Por Amor al Arte, de BAG Magazine. Hasta fin de mes.
Axel Indik
Axel es uno de esos fotógrafos que pasa buena parte de su tiempo en el mundo editorial. Incluso, en algún momento de su vida, lo vimos trabajando en revistas especializadas en gastronomía. Esta muestra, justamente, recorre los vericuetos de una de las regiones más emblemáticas de la Argentina vinícola: Cafayate. Y lo hace desde una mirada muy particular, evitando la foto “romántica” de postal turística, incursionando en cambio en los detalles, acciones y personajes más intensos de la zona. Desde el 3 de abril al 4 de mayo en el Palais de Glace, auspiciado por la salteña Bodega El Esteco.
Sebastián Israelit Luces del Mundo, se llama esta muestra de Israelit: una serie de fotografías que deambula por New York , Londres, Paris , Berlín , Estambul , Barcelona , Punta del Este y Costa Rica, exacerbando la idea de movimiento implícita en la vida de la ciudad. Ningún paisaje es reconocible, todo está trastocado por la lentitud del diafragma que conlleva a la velocidad de la fotografía. La luz, siempre, trae también sus sombras, y en esa cornisa vemos estas imágenes. Fundación Standard Bank, hasta fin de mes. Riobamba 1276.
Cruz Mendizábal En su mes, la mujer, fotografiada por Mendizábal, vive en las paredes del Hotel Madero. Pocos fotógrafos logran la dura sensualidad que consigue Mendizábal. Erotismo y belleza se suman en cada una de estas fotos, parte del portfolio del artista que supo trabajar para muchas revistas del medio local e internacional. Decimos “dura sensualidad” porque la belleza, sea de un cuerpo, de unas vértebras al ras de la piel, o de unos ojos iluminados, expuesta de manera tan absoluta, lastima. Y eso es bueno. Hotel Madero, hasta el 13 de abril. Rosario Vera Peñaloza 360.
|